Tomado del periódico El Porvenir
Por: Israel Santacruz López, Martes, 24 de Junio de 2008
La mancha urbana crece principalmente en los municipios colindantes, sin embargo, también lo hace en los pocos espacios naturales que deben ser intocables en la zona metropolitana.
Uno de los principales casos es el Cerro de La Silla, que sigue siendo acosado por fraccionamientos nuevos.
Vecinos que vivían a escasos metros del coloso, de la montaña que simboliza la urbe, destacaron que el continuar con la depredación del Cerro de La Silla sólo traerá un conflicto mayor al ecosistema de la zona, y que lo que antes fuera un bello paraje y un pulmón imprescindible de la ciudad, podría pasar a ser su cáncer.
Guadalupe Espinosa comenta que ha vivido a escasos metros del Cerro de La Silla desde hace varias décadas, y a unos pasos de la avenida Eloy Cavazos, sin embargo, los nuevos fraccionamientos como Contry Los Encinos, entre otros, han iniciado pequeños cambios en la zona.
“Antes era más fresco aquí, por la cercanía de los árboles del cerro, hoy es muy caliente y no sólo por las altas temperaturas, sino por el cortar los árboles”, comentó Espinosa.
Si bien comenta que no han aparecido un número significativo de animales que bajan tras la tala de árboles, como serpientes y arácnidos, Guadalupe Espinosa manifestó que inicialmente, los ruidos de las construcciones molestan, además de que mucha de la tierra ensucia sus domicilios, además de que la temperatura aumentará cada año, quitándoles el aire fresco de la montaña.
Para el caso de Jazmín Valdez, de edad más joven, destaca que por permitir este tipo de edificaciones en zonas como el Cerro de La Silla, es que la temperatura es tan insoportable en el área metropolitana, pues las escasas áreas verdes con que se cuenta las acaba el hombre.
“Por esas construcciones es que se acaba el cerro, se acaban los árboles, hace más calor y empieza el calentamiento global.
El cerro es nuestro símbolo y si siguen, en unos años va estar lleno de casas”, destacó.
Y mientras no se pongan las pilas el resto de los ciudadanos alzando la voz para decir ¡BASTA! lo mismo va a seguir.
Mientras no cambiemos nosotros, el entorno no va a cambiar.
comentario por wp1957 — Junio 25, 2008 @ 2:41 pm