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Hay que matar la pobreza, no a los pobres: Damián Alcázar

agosto 26, 2011

  • El actor recibió el Cabrito de Cristal en el Festival Internacional de Cine de Monterrey
  • Debemos combatir la ignorancia, dice el protagonista de El Infierno
  • “El próximo gobierno tiene que buscar una reconciliación nacional y trabajar el enojo y la angustia de los ciudadanos”

María Alejandra Arroyo

Corresponsal, Periódico La Jornada

Viernes 26 de agosto de 2011, p. 9

Monterrey NL, 25 de agosto. Los ciudadanos están enojado, temerosos y angustiados. El panorama no promete nada bueno, el país está en una debacle luego de que los estadunidenses cerraron la frontera, están regresando a mucha gente a México y aquí no tienen qué comer.

“Estamos en medio de una guerra que no ha resultado, y existe la posibilidad de que el país se militarice. El próximo gobierno debe trabajar todo este enojo y reconciliar al país”, exclamó el actor Damián Alcázar, quien fue premiado en el Festival Internacional de Cine de Monterrey con el Cabrito de Cristal como icono del cine nacional.

En entrevista con La Jornada, señaló que el país está “mal dirigido por los señores del establishment” –políticos y empresarios–, “porque ellos no tienen problema; tienen todo, comen muy bien y no necesitan de la benevolencia de un nuevo orden social, pero mantenernos así es impensable”. La opción en las próximas elecciones es ver por los más necesitados, por los olvidados, por los más pobres, asevera.

Un nuevo orden social

El actor agregó que en el nuevo orden social que le urge a México “no se trata de que quienes tienen lo pierdan todo y se vuelvan pobres, pero sí de que se dé trabajo a los campesinos, se combata la ignorancia y se frene la guerra en el país, que no ha resultado más que en muertes innecesarias. Hay que matar a la pobreza, no a los pobres”, señaló.

“Los ciudadanos estamos enojados, pero hay que cambiar el enojo por propuestas. Hay que ponernos a trabajar, dar oportunidad a los pobres en primer lugar; luego debemos combatir la ignorancia y en tercer lugar es indispensable buscar una reconciliación nacional por todos los agravios en contra de los mexicanos. Además de la pobreza y la falta de oportunidades, imagino el dolor que deben de sentir las familias de quienes han muerto. Sólo aquí, en Nuevo León, en lo que va del año, ya van más de mil”, refirió.

Alcázar cuenta que cuando rodaba El Infierno cerca de Matehuala, San Luis Potosí, encontró cientos de muchachos sin nada, sin casa, sin bienes, sobreviviendo de alguna forma. “Se ven en las calles vagando y sin dinero, ¿de dónde van a sacar dinero? Son fácil presa de que pase un señor y les diga ‘hagan esto’, y no les queda de otra. Luego los que agarran y los meten a la cárcel y se escapan… empiezas a sospechar.”

El galardonado destacó la necesidad de acabar con la guerra, el hambre, la ignorancia y el enojo social. “Los ciudadanos tenemos que luchar por el cambio. Sabemos cómo solucionar las cosas, pero el gobierno no escucha nada; primero dicen: ‘vota por mí, yo te prometo’, y luego, cuando se asientan en el gobierno, te mandan a chingar a tu madre.

“Recuerdo una película donde Felipe Calderón, vestido de huichol, decía que iba a ayudar a conservar la zona, y ahora acaba de conceder a los canadienses la explotación de las minas en San Luis Potosí, municipio de Real de Catorce, el cual es un enclave sagrado para el pueblo huichol. ¡Qué coraje, se va a acabar ese bastión de la cultura mexicana!”

Respecto del PRI, dijo que cualquier mexicano que reflexione sobre la historia reciente del país “no puede confiar en ese partido”.

De su trabajo dijo que los temas que no se han abordado en México, debido a la autocensura, son los relativos al Ejército, la Virgen de Guadalupe y el erotismo. De este último señala: “recibes portazos y bofetones cuando te atreves a tratarlo. La sociedad mexicana es extremadamente conservadora; tenemos que convencerla de que abra la conciencia y la imaginación, y dejar que nuestro niños crezcan con libertad”, señala.

El personaje más difícil de interpretar a lo largo de su carrera ha sido el Monstruo de Babahoyo, en la vida real un colombiano asesino serial que violó y arrebató la vida a 190 niños, al cual dio vida en la producción ecuatoriana Crónicas (2003).

Alcázar destaca, como herramientas principales para encontrar las emociones de un personaje lejano, la imaginación y la observación, que deben acompañarse de lecturas que las alimenten.

El homenaje a Damián Alcázar como icono del cine mexicano por su participación en más de 60 películas, por las que ha obtenido más de 10 premios internacionales –La ley de Herodes (1999) y El infierno (2009), de Luis Estrada, y El crimen del padre Amaro (2002), dirigida por Carlos Carrera– se realizó en El Teatro del Centro de las Artes donde se proyectó California: el límite del tiempo (1998), de Carlos Bolado, en la parte final del festival.

Bolado entregó el Cabrito de Cristal a Damián Alcázar, en presencia del secretario técnico del Consejo para la Cultura y las Artes de Nuevo León, Katzir Meza, y el director del Festival, Juan Manuel González.

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